Política

Arzobispo de Maracaibo: “Nuestra tierra venezolana es noble y no podemos hacerla más estéril”

El presidente de la CEV recordó que el camino a seguir se sustenta en el valor de la fe que tengamos, si crees firmemente sucederá. Debemos desbloquearnos y mirar al cielo y al firmamento como hizo Abraham, nuestra vocación es el infinito, muchas veces nos ponemos limites a nosotros o nos limita el mal, pero hay que recordar que Jesús fue muerto y resucitado, los limites fueron derribados. Podemos sentir temor angustia pero si creemos en Dios podemos vencer la pereza y discernir la realidad. Hay que olvidarse de que otros tiempos fueron mejores porque son añoranzas que nos paralizan en contemplaciones que no existen. Debemos mirar al firmamento y a un futuro que debemos construir todos

Maracaibo.- Una renovación de fe, de esperanza y lazos familiares, así se vivió esta solemnidad de Nuestra Señora de Chiquinquirá, celebrada como cada año en la plazoleta de San Juan de Dios, en medio de oraciones, gaitas y muestras de agradecimiento y veneración por parte de los fieles.

Desde la medianoche, devotos se acercaron a la Basílica y posteriormente durante toda la mañana, para acompañarla en la tradicional serenata gaitera, el canto de Las Mañanitas, también para pagarle sus promesas. Se escucharon peticiones por la salud, también de agradecimiento por parte de quienes sobrevivieron al Covid-19, otros oraron por el reencuentro de las familias que están separadas y la paz para Venezuela. Tanto la visita a la Reina Morena como los preparativos de la ceremonia litúrgica, se desarrollaron bajo protocolos de bioseguridad. Varias réplicas fueron instaladas en la plazoleta una vez que fue cerrado el templo para preparar el trono.

En la tarde de este jueves, tras ingresar el arzobispo junto a los miembros del clero, la Reliquia de Nuestra Señora de Chiquinquirá fue llevada por sus Servidores Marianos al pórtico, cubierta de elegantes arreglos de rosas y lirios blancos y amarillos, mientras se entonaba el Himno Gloria a Ti Casta Señora, que fue compuesto en 1942 para su coronación canónica. La letra es de Graciela Rincón Calcaño y música de Adolfo de Pool. Hizo una breve procesión y reverencia a los presentes. La imagen de San José fue colocada cerca del altar.

Posteriormente la Reliquia e imagen del Beato José Gregorio Hernández fue llevada también por los Servidores de María y tras saludar a La Chinita y a los fieles, fue colocada cerca de la Dama de El Saladillo. Lo acompañó además un equipo de trabajadores de salud y se le encomendó al Médico de los Pobres a todos los que están enfermos por la pandemia en especial quienes están en condiciones críticas.

Monseñor José Luis Azuaje, arzobispo de Maracaibo, ofició la misa pontifical en la que destacó que “nuestra tierra venezolana es noble y no podemos hacerla más estéril, también nuestra tierra zuliana nos ha dado todo y debemos seguir la frase del himno de la Chinita un pueblo bravo y fuerte, que ama y lucha, canta y ora”.

Recordó que la historia está llena de signos que indican realidades nuevas, la presencia de Dios en nuestra historia humana que se abre al futuro, no se queda en el pasado, implica transformaciones, invención. La historia que Dios ha querido hacer va en evolución, abre campo a la esperanza a través del anhelo que todos tengan vida y en abundancia. Dios en Cristo no redime en lo individual, sino que va hacia las relaciones sociales entre los hombres. Su reino de paz, justicia y amor lleva en si la conformación de un pueblo organizado, no una masa desarticulada, sino un pueblo consciente de fe, de responsabilidades, de libertad y de potencialidades desde una misión.

En la lectura, Dios le promete a Abraham su descendencia. Se muestra que de la esterilidad de un hombre y de la ancianidad brota la vida nueva con una misión. Nos enseña que cuando nuestra visión está influida por limitaciones de afuera, basta mirar al cielo y confiar en Dios como hizo Abraham.

El presidente de la CEV recordó que el camino a seguir se sustenta en el valor de la fe que tengamos, si crees firmemente sucederá. Debemos desbloquearnos y mirar al cielo y al firmamento como hizo Abraham, nuestra vocación es el infinito, muchas veces nos ponemos limites a nosotros o nos limita el mal, pero hay que recordar que Jesús fue muerto y resucitado, los limites fueron derribados. Podemos sentir temor angustia pero si creemos en Dios podemos vencer la pereza y discernir la realidad. Hay que olvidarse de que otros tiempos fueron mejores porque son añoranzas que nos paralizan en contemplaciones que no existen. Debemos mirar al firmamento y a un futuro que debemos construir todos.

Abraham por fe obedeció. Si no hay fe tampoco hay confianza, y si no están presentes estas dos vienen las divisiones, violencia y esclavitudes. Estos relatos nos llevan a reflexionar la actualidad en que vivimos, tantas veces tapamos el firmamento por miedo de ir más allá de lo que dominamos, reflexionó.

Que sea la Virgen que nos recuerde nuestra conciencia de esta realidad, para salir de nuestros miedos y buscar la novedad en la fe. Muchas veces en la vida todo lo ponemos en duda, porque creemos que lo que no nos beneficia en lo personal, no beneficia a los otros. Las estrellas son libres e iluminan a todos, debemos abrir la mente y el corazón al bien común y no habrá novedad que no impulse el desarrollo humano integral y solidario.

Citó al Papa Francisco en cuanto a que mientras no se resuelvan problemas de los pobres, no se resolverán problemas del mundo porque la inequidad es raíz de los males sociales. Hay que cambiar la actitud, activar la fe y la creencia, el mundo está hecho para la vida, la dignidad, el bienestar y el desarrollo integral. El dolor y el sufrimiento nos sacuden, para entender que somos integrales y todo está conectado. Cada uno en su misión, Dios nos llama a construir esta creación que es nuestra familia, comunidad, país.

También precisó que José asumió una decisión que llevaba riesgos, pero cumplió su tarea de cuidar a María y a Jesús, por eso es el custodio de las familias y de la Iglesia. Soñar ilusiona y alecciona, nos enseña caminos no transitado y activa nuestra creatividad. En nuestro país tenemos muchas pesadillas, que ahora con la pandemia se han redoblado. Necesitamos volver a tener confianza como personas y pueblos, nos podemos aferrar a la fe de Maria y José, ellos vivieron dificultades sobre todo cuando tuvieron que migrar a Egipto.

Sobre las elecciones, recordó el comunicado emitido por la CEV, que se imponga primordialmente la esperanza humana y cristiana, la dignidad y potencialidad de los venezolanos. Si cada uno pone lo mejor de sí construiremos desde el calor de nuestros hogares, comunidad y regiones, las bases para que Venezuela sea la casa común de todos.

Durante la consagración, oró especialmente por todos los que murieron por la pandemia, pidió a todos cuidarse y acatar las normas de bioseguridad. Recordó que el virus no tiene vacaciones. Bendijo a los presentes y luego autorizó a los Servidores Marianos para llevar a la Reina Morena por las adyacencias. El próximo 5 de diciembre se realizará la Aurora Chiquinquireña o la subida, con la que culminan las fiestas patronales Siguenos en Telegram , Instagram , Facebook y Twitter para recibir en directo todas nuestras actualizaciones