Política

A votar por la paz, la estabilidad y la recuperación económica

18 Nov, 2021 | Es inmenso el valor político de las megaelecciones regionales y municipales a realizarse este domingo 21 de noviembre. Comienzan a marcar un nuevo camino en la manera de hacer política de parte importante de la oposición venezolana, en lo que a la aceptación de la legalidad democrática respecta. Definitivamente parecen estar convencidos de que les corresponde transitar por la ruta constitucional, democrática, electoral.

Sin embargo, nos declaramos cautelosamente optimistas por esta nueva postura opositora, que en buena medida obedece a un posicionamiento táctico de parte del grupo conocido como el G4, que integran; los partidarios del ex secretario general de AD, Henry Ramos Allup; la gente de Primero Justicia, lideradas por Henrique Capriles y Julio Borges; los partidarios de Manuel Rosales, en Un Nuevo Tiempo, que se encuentran enfrentados por razones políticas y ?crematísticas?, al partido Voluntad Popular, de Leopoldo López y Juan Guaidó.

En este punto es bueno recordar que cuando el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Pedro Calzadilla, anunció el 29 de junio de este año, que el Poder Electoral había autorizado la participación de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), con su tarjeta y simbología (manito y todo), para las elecciones regionales y municipales del 21 de noviembre próximo, se generaron muchas reacciones, las de quienes se mantienen en la agenda del ?todo o nada? y las de la mayoría del G4 Plus, a quienes se la pusieron aparentemente tan fácil que se abalanzaron ?sobre la grasa del palo encebado creyendo que era mantequilla?.

Los partidos del G4 recordaron que la MUD es una alianza suprapartidista y se abrogaron su representación. A partir de allí, comenzó otra historia. AD (Ramos), Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, se aliaron contra Voluntad Popular, decidieron repartirse las candidaturas de gobernadores, alcaldes, legisladores regionales y concejales municipales, a lo largo y ancho del país, dejando una participación casi que ?simbólica? para los aliados incondicionales de Capriles y con muy poco para los muchachos de Voluntad Popular, quienes nunca han estado convencidos de la vía electoral, y parecen guiados por López y Guaidó, a una nueva aventura, promoviendo la injerencia internacional y manteniendo el ?gobierno paralelo?, y por supuesto, seguir disponiendo de los dineros de la república en el exterior.

Algunos acontecimientos ocurridos esta semana, parecen confirmar lo que pensamos.

Las declaraciones del señor Brian Nichols, del Departamento de Estado, en una audiencia ante el Congreso de los EEUU, donde ratificó el reconocimiento a Juan Guaidó, revelaría que en lo sustancial no se han producido cambios que no sean ?cosméticos? en relación con Venezuela y que su postura saludando la realización de elecciones, es absolutamente motivada por el enfrentamiento en el seno del G4.

En la medida que nos acercamos al 21N ?llamaron a botón? a sus aliados y se produjeron, no sólo las declaraciones de Nichols en el Congreso estadounidense, si no también, la renovación de un importante paquete de las medidas coercitivas unilaterales (MCU), de la Unión Europea (UE) contra Venezuela.

En la misma dirección, se inscriben las declaraciones del señor Leopoldo López Mendoza, diputado del Partido Popular Español a la Eurocámara, quien señaló que el parlamento europeo se desconoce la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro y la legalidad de la Asamblea Nacional electa el 6 de diciembre pasado.

No queremos abonar en el terreno del pesimismo, valoramos inmensamente la cualidad política de las elecciones de este domingo independientemente de cual sea el resultado.

Solo queremos invitar a que a partir del lunes 22, cuando un nuevo amanecer nos ilumine, nos llene de la fortaleza suficiente para reconocer que hemos dado como país, un paso significativamente importante en la recuperación democrática de la nación y que a partir de allí toca trabajar con mayor esfuerzo y compromiso por la estabilidad definitiva de la república, sus instituciones y la recuperación económica para el beneficio principal de elevar la calidad de vida de los ciudadanos.

Toca en este momento preguntar a quienes cuando no obtienen lo que aspiran intentan ?arrebatar?, si están dispuestos a aceptar la libérrima voluntad de los venezolanos, sea cual sea la que se exprese en el resultado electoral.

Esperamos cautelosos el pronunciamiento de los observadores internacionales de la Unión Europea, el Centro Carter, los expertos de la ONU y todos cuantos aceptaron participar con la cualidad, de mirar que todo transcurra con normalidad democrática y en respeto a la voluntad del pueblo venezolano. Ojalá y no se presten para una nueva maniobra.

Pero más importante aún, ojalá y quienes participan luego del inicio del proceso de diálogo de México y de las inmejorables condiciones que de allí los beneficiaron, no salten nuevamente al vacío del desconocimiento de los resultados si estos no los favorecen, para propiciar otra aventura.

Estamos convencidos que el pueblo votará, en la proporción que suele hacerlo en este tipo de procesos. A eso invitamos, a votar a conciencia por quienes crean los mejores de uno u otro sector, pero por encima de todas las cosas por quienes garanticen la continuidad democrática de la república.

Definitivamente confío en la inmensa sabiduría del pueblo venezolano. Por eso estoy seguro que votará por la paz, la estabilidad y la recuperación económica.