Deportes

Poner el hombro mientras Cuba salva

Argentina, Buenos Aires, Canadá, España, Madrid
Scrap it!

NO BAJAR LA GUARDIA

En medio de la agitación que antecedía a la culminación sin contratiempos, de la aplicación de las primeras dosis de Soberana 02 a más de 1 876 trabajadores del hospital Salvador Allende, dedicado en la capital a la atención de pacientes positivos a la covid-19, el doctor José Fernández Montequín, especialista de segundo grado de Angiología y Cirugía Vascular, y pionero en la aplicación del Heberprot-p en Cuba, destacó que la Isla «tiene una vasta experiencia, ya probada, en la fabricación de medicamentos efectivos, utilizados en muchos países como el Heberprot-p, que hoy día se aplica en más de 25 naciones y que ha contribuido a disminuir considerablemente la amputación por úlceras del pie diabético»

Transcurría marzo de 2020 y apenas la COVID-19 comenzaba a amenazar la vida en la nación, cuando nuestros científicos, a petición de la dirección del país, apostaron a su probado potencial humano y científico para crear, con recursos propios, una cura contra la pandemia, que permitiera inmunizar a toda la población en el menor tiempo posible y sin depender de otro país.

Con empeño, compromiso y largas horas de trabajo, desafiando el cerco económico de EE. UU. contra la Isla, asumieron el reto y, como resultado, cinco meses después se registró el primer candidato vacunal cubano contra el SARS-COV-2: Soberana 01, concebido por el Instituto Finlay de Vacunas (IFV).

Hoy, pasados ocho meses de aquella primera gran noticia, ya son cinco los candidatos vacunales (incluyendo Soberana 01), ciento por ciento nacionales, y que hoy desarrollan diferentes fases de ensayos clínicos en humanos: Soberana 01, Soberana 02 y Soberana Plus, del IFV, y Abdala (CIGB-66) y Mambisa (CIGB-669), del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.

En la actualidad, la Mayor de las Antillas enfrenta la peor situación epidemiológica de toda la etapa de la pandemia, lo cual requiere que cumplamos las medidas de bioseguridad y distanciamiento social estrictamente. Luego llegará, este año, la inmunización de toda la población cubana con los inmunógenos creados, con consagración por nuestro personal científico.

Justo cuando acontecía la primera etapa del estudio de intervención controlado con el candidato vacunal Soberana 02 en personal de la Salud en La Habana, un equipo de Granma visitó tres de las instituciones sanitarias capitalinas seleccionadas para conocer in situ este vital proceso: el hospital Clínico-Quirúrgico Docente Joaquín Albarrán y el hospital Docente Ginecobstétrico América Arias, ubicados en el municipio de Plaza de la Revolución, así como el hospital Clínico-Quirúrgico Docente doctor Salvador Allende, en el municipio del Cerro.

EL SIGNIFICADO DE LA VACUNACIÓN

Unos 1 350 trabajadores del hospital Joaquín Albarrán, del Instituto de Nefrología Abelardo Cruz López y del Instituto de Medicina Legal dieron su consentimiento para el estudio de intervención con Soberana 02, que ya culminó su primera etapa en el Joaquín Albarrán, más conocido por Clínico-Quirúrgico de 26.

Allí, el doctor Jhomy Manuel Bravo Fleitas, especialista en Medicina Intensiva y Emergencia del hospital, al dirigirse a los trabajadores para explicarles los detalles de la vacunación, expresó, con orgullo:

«Nosotros estamos contribuyendo a la investigación de nuestro país. Estar sentado aquí tiene un gran significado. No solamente que yo, como voluntario, vaya a recibir una vacuna. También estoy contribuyendo con mi país, para aportar mis datos como sujeto de ensayo clínico para que podamos concluir el estudio y lograr certificar esta vacuna».

El galeno aclaraba a los presentes que se trataba de un ensayo clínico, porque todavía Soberana 02 no está certificada y que es de intervención «para probar la eficacia de la vacuna y, si la vacuna es buena –como todas las vacunas de Cuba–, al final nuestro personal no se va a enfermar de las formas graves de coronavirus».

Uno de los voluntarios, el doctor Bravo Fleitas, expresó tener «mucha confianza en las vacunas cubanas», sentimiento que compartió Anabel Ibarra, licenciada en Laboratorio Clínico del Instituto de Nefrología, quien esperaba una hora en observación, después de ser inoculada.

«Ya me puse la vacuna. No tengo reacción ninguna, estoy perfectamente bien y agradecida de la Revolución por haberme dado la posibilidad de participar en este ensayo.

«Para mí es muy importante estar en este evento que se está haciendo en nuestro país, pues colaboramos con el avance de nuestra ciencia», manifestó.

A su vez, Elizabeth Ayala Ávila, también especialista de Laboratorio Clínico del Instituto de Nefrología, reconoció el avance de la Medicina cubana: «Crear nuestra propia vacuna en tan poco tiempo es algo maravilloso, algo que logran muy pocos países en el mundo. Es fruto de nuestra Revolución, que tiene en el centro al ser humano, y la seguridad y protección de nuestro pueblo».

Exhortó a la población cubana a tener confianza y a que se vacune cuando llegue su turno, para cerrarle la puerta al mortal virus.

NO BAJAR LA GUARDIA

En medio de la agitación que antecedía a la culminación sin contratiempos, de la aplicación de las primeras dosis de Soberana 02 a más de 1 876 trabajadores del hospital Salvador Allende, dedicado en la capital a la atención de pacientes positivos a la covid-19, el doctor José Fernández Montequín, especialista de segundo grado de Angiología y Cirugía Vascular, y pionero en la aplicación del Heberprot-p en Cuba, destacó que la Isla «tiene una vasta experiencia, ya probada, en la fabricación de medicamentos efectivos, utilizados en muchos países como el Heberprot-p, que hoy día se aplica en más de 25 naciones y que ha contribuido a disminuir considerablemente la amputación por úlceras del pie diabético».

Para el doctor Montequín, ante la compleja situación de la pandemia en el mundo, que nuestro país posea cinco candidatos vacunales solo confirma la visión futurista de nuestro Comandante  en Jefe Fidel Castro Ruz, a la hora de promover la creación de tantas instituciones para la innovación científica. 

Reconoció las ventajas de contar con un sistema de Salud como el nuestro, que trabaja coordinadamente con todos los centros en la fabricación de estos candidatos vacunales, buscando siempre, y en primer lugar, el bienestar social de todos los cubanos.

Sobre la última fase de ensayos clínicos de Soberana 02, el especialista de segundo grado de Angiología y Cirugía Vascular comentó haber recibido la primera dosis del medicamento y alertó sobre la necesidad de que nuestros compatriotas no bajen la guardia, de mantener las medidas higiénico-sanitarias, aun después de haber recibido la vacuna, pues la batalla no está ganada.

PARA PROTEGER A LOS MÁS VULNERABLES

Mientras se desarrollaba el tercer día de la administración de las primeras dosis de Soberana 02, como parte del estudio de intervención en el hospital Ginecobstétrico América Arias, su directora, la doctora Damarys Álvarez Zapata, hizo una pausa en sus tareas de supervisión del proceso para explicar que fueron escogidos para formar parte de la intervención por ser un hospital materno, donde los peligros de una posible transmisión de la covid-19 se acrecientan por la presencia de embarazadas, puérperas y recién nacidos.

La directiva también significó que hasta la fecha se habían reportado solo ocho trabajadores internos positivos a la enfermedad, de los cuales ninguno había sido resultado de la transmisión institucional, gracias a las estrictas medidas de bioseguridad adoptadas y el rápido aislamiento de contactos, acciones tan necesarias en estos meses, en los que la incidencia del virus, en las edades pediátricas y en las gestantes, se ha incrementado peligrosamente.

Al tiempo que ofrecía detalles sobre la preparación y capacitación previa al estudio, celebró la alta disposición del colectivo del centro para formar parte del ensayo clínico con el referido candidato vacunal, que sumó más de 540 trabajadores entre el personal sanitario interno e integrantes de las brigadas constructivas y del registro civil.

Prueba de esa voluntad la daba la enfermera Yusmila Martínez, cuando manifestó que se había presentado para inyectarse la primera dosis antes de que la llamaran para participar en el estudio.

«Somos conscientes de la importancia de vacunarnos, en primer lugar nosotros, para proteger a los pacientes vulnerables del hospital y a sus familiares, pues así contribuimos a evitar la propagación de la epidemia», afirmó.

CUIDARNOS ES LA OPCIÓN MÁS EFICAZ

En las primeras semanas de este mes todos los municipios de La Habana formarán parte del estudio de intervención poblacional con los candidatos vacunales Soberana 02 y Abdala, que debe incluir alrededor de 1 700 000 habitantes de la capital, mientras el pasado 1ro. de mayo concluyó la aplicación de la tercera y última dosis correspondiente a la fase iii del ensayo clínico con Abdala, que desde el 22 de marzo se desarrollaba en las provincias de Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo.

El esfuerzo del Gobierno y del Estado, que no han escatimado recursos de todo tipo para frenar la pandemia, y de nuestros conciudadanos ha sido enorme.

No obstante, la mejor manera de controlar y reducir el impacto de la covid-19 en nuestros centros de trabajo, escuelas y comunidades está en el cumplimiento estricto de las medidas básicas de protección y prevención, tales como el uso del nasobuco, el distanciamiento físico y la desinfección de manos y superficies.

Tal cual lo han alertado los expertos y las autoridades sanitarias, estar vacunado, incluso con todas las dosis, no es garantía de inmunidad al virus, pues los candidatos vacunales se encuentran en fase de comprobación de eficacia y se necesitaría alcanzar un por ciento alto de población inoculada.

El mejor homenaje a  lo logrado por nuestros científicos será protegernos.