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Mercedes Benz Miami | Según el Banco Mundial, la pandemia del COVID-19 dejará “cicatrices duraderas” en la economía

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“Intensificaremos aún más nuestro respaldo a los países vulnerables”, añadió el comunicado y reiteró que mantendrán el apoyo fiscal y económico durante el tiempo que sea necesario. Días atrás, este había sido uno de los pedidos de Malpass, quien había señalado que esperaba que China, Estados Unidos y otras economías del G-20 decidieran extender el congelamiento de los pagos del servicio de la deuda bilateral hasta fines del 2021.

La iniciativa de suspensión del servicio de la deuda ya había ayudado a los países a aplazar unos US$ 5.000 millones en pagos hasta finales de 2020. (En base a EFE y Reuters)

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El presidente del Grupo Banco Mundial , el economista David Malpass, afirmó ayer que el Producto Interno Bruto de América Latina “se redujo drásticamente en 2020” debido al impacto de la pandemia y señaló que si bien “se recuperará algo, espero, al menos numéricamente en 2021”, pero “no podrá volver a los niveles anteriores. Entonces, estoy muy preocupado por la situación humana en América Latina y el Caribe, manifestó el jerarca.

En la conferencia de prensa después de su reunión con los miembros del G20 -en el marco de las reuniones de Primavera del organismo junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI)- Malpass señaló que el COVID-19 dejará “cicatrices duraderas en los países en desarrollo”.

Entre algunos de los aspectos que se verán perjudicados según mencionó el presidente, habló sobre “escuelas cerradas y retraso en el crecimiento físico de los niños hasta la pérdida de trabajos, el agotamiento de los ahorros y activos y el aumento de la deuda”.

A su entender, la crisis provocada por la pandemia “se sumó a los persistentes desafíos de desarrollo, incluidos el estancamiento de los ingresos medios, la fragilidad y la violencia, y los daños causados por el cambio climático”.

De acuerdo con el presidente del Banco Mundial, lo que “puede ayudar mucho” a la recuperación de América Latina y el Caribe tras el shock provocado por la pandemia, “es el acceso a las vacunas”.

Sobre este punto Malpass manifestó que espera “que las entregas puedan comenzar por las organizaciones intermediarias en todo el mundo y también por los fabricantes. Parte de esto es lograr que los contratos se establezcan y se pongan en marcha”, señaló.

En relación al rol del Banco Mundial en este aspecto, el jerarca dijo que la institución “está proporcionando financiamiento para varios de los países y pueden ser programas a gran escala, pero los países están trabajando para organizar los horarios de entrega de los diversos proveedores de vacunas. Esa será una parte importante de la recuperación”, comentó.

Más allá de las vacunas contra el COVID-19 , otro aspecto que según Malpass “también ayudará a América Latina y el Caribe es “la fuerte recuperación en curso” que atraviesa Estados Unidos. “Eso ayuda mucho desde la creación de mercados”, afirmó. Sobre este punto, Malpass indicó que América Latina “tiene muchas capacidades en términos de bienes manufacturados, en términos de servicios que pueden estar disponibles” y que podrían ayudar a estimular la demanda de productos de la región por parte de Estados Unidos.

“Una cosa que puede ayudar a América Latina son los avances digitales. En algunos casos, los países se han quedado atrás de lo que potencialmente podría estar disponible para ellos. Y creo que cada uno de los países puede mirar sus propios sistemas y buscar áreas en las que ellos mismos puedan mejorar los sistemas, ya sea de transparencia, de campaña anticorrupción, de infraestructura, y todo eso puede ayudar al progreso”, manifestó el jerarca.

Por otra parte, los jefes de finanzas mundiales acordaron ayer aumentar las reservas en el FMI en US$ 650.000 millones y extender el congelamiento del servicio de la deuda para ayudar a los países en desarrollo a lidiar con la pandemia, según un comunicado del G-20.

“Intensificaremos aún más nuestro respaldo a los países vulnerables”, añadió el comunicado y reiteró que mantendrán el apoyo fiscal y económico durante el tiempo que sea necesario. Días atrás, este había sido uno de los pedidos de Malpass, quien había señalado que esperaba que China, Estados Unidos y otras economías del G-20 decidieran extender el congelamiento de los pagos del servicio de la deuda bilateral hasta fines del 2021.

La iniciativa de suspensión del servicio de la deuda ya había ayudado a los países a aplazar unos US$ 5.000 millones en pagos hasta finales de 2020. (En base a EFE y Reuters)